LA COLUMNA DE "YO VENGO AQUÍ A HABLAR DE MI LIBRO".

 Por el Abuelo

 

EL BUENO DE NICOLAS SARKOZY.

No deja de sorprenderme Nicolas Sarkozy cada vez que lo veo en los telediarios como el presidente de la República Francesa más mediático de la historia. Es bajito pero matón y tiene rasgos físicos, como su prominente nariz, que como a Cyrano de Bergerac le confieren una personalidad fisonómica importante.

Asimismo es un hombre de acción: dice que se casa con Carla Bruni y lo hace; se desplaza hasta el Chad para traer a unas azafatas españolas detenidas por culpa de una degenerada ONG plagada de chalados, y se las trae.

Claro esta, todas estas maniobras son todo bombo y platillo (excepto lo de Carla Bruni que si merece la pena que lo haga en serio) y en ellas no están sopesados los altos costes políticos de cada una de las mismas.

Sus revolucionarias propuestas políticas también escuecen, porque el picor provoca que los ciudadanos lo tengan en su boca aunque sea perjurando sobre su familia. No sabemos hasta donde llegará su trayectoria porque este hombre ni conoce la prudencia ni el miedo. Es cierto que políticos así son elefantes en cacharrerías pero su osadía puede lograr que determinados y revolucionarios cambios dentro del país galo se desarrollen por el bien del futuro de su patria.

Para mi ver a un político con una cachonda es un orgullo, aun más si cabe porque no es un Paul Newman de la vida, ni ella es una tonta Sofia Mazagatos que solo anda en el candelabro. Los franceses siempre han sido muy histriónicos y revolucionarios en cuanto a política y amor se refiere, Nicolas parece seguir la senda de sus compatriotas más pioneros en este aspecto y es para celebrarlo.

Yo solo digo que de mayor quiero ser como el, aunque ideológicamente no seamos afines y eso no se aprende en las facultades de Ciencias Políticas.

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